Aislamiento para evitar la transmisión por aire:
Muchos gérmenes se dispersan en las pequeñas partículas que quedan suspendidas en el aire durante un tiempo. Proviene de las vías respiratorias del paciente o del polvo de su habitación. Transmiten enfermedades como la
tuberculosis, la
varicela, el
sarampión o el
herpes zóster diseminado.
Aislamiento para evitar la transmisión por gotas:
Estas gotas microscópicas las emite las personas al hablar, al toser o al estornudar, viajan por el aire hasta más o menos un metro de distancia y la otra persona lo puede inhalar. Es el mecanismo de contagio de enfermedades como la
faringitis estreptócica, la
neumonía o la
gripe.
Aislamiento para evitar la transmisión por contacto:
Muchas infecciones se transmiten mediante el contacto directo e indirecto, con la piel o la mucosa de la persona enferma, por ejemplo, muchas
virasis intestinales o
hepáticas,
cojuntivitis o
herpes simple, así como las infecciones bacterianas de las heridas o los drenajes.